lunes, 27 de octubre de 2008

Martín Adán

Letra viva


Nuestro poeta maldito

Ricardo González Vigil

En 1976 Martín Adán obtuvo el Premio Nacional de Cultura en el área de Literatura. En la ceremonia de entrega de dicho galardón (a la que, por cierto, no asistió Martín Adán, fiel a su marginalidad radical), ensalzaron sus méritos Luis Alberto Sánchez y Mario Vargas Llosa, es decir las figuras más reconocidas internacionalmente (y menos marginales, qué duda cabe) de la crítica y la creación literaria peruana, respectivamente.
Aquí recordemos que Vargas Llosa sostuvo que Martín Adán era nuestro poeta maldito. Efectivamente, pensando en figuras como Baudelaire, Rimbaud y Mallarmé (además de su propia trayectoria desgarrada, en carne viva), Verlaine hizo famosa la expresión 'poetas malditos' para mencionar a poetas marcados por una vocación absorbente (con ambiciones de videncia, magia, alquimia verbal, sacerdocio del absoluto, etc.) que los inhabilitaba para la vida burguesa y, en general, el contrato social. Alcohólico como Verlaine (y su admirado Rubén Darío, quien veneraba a Verlaine y a los 'raros', su versión de los 'malditos'), Martín Adán se desvivió en trance de absoluto, rompiendo con su existencia ciudadana de Rafael de la Fuente Benavides, aislándose en manicomios (porque --sostenía-- los locos están afuera), ajeno al contrato social, incluyendo en él el mundillo literario de las ediciones y los premios, que nunca buscó y corrieron a cargo de sus fervientes admiradores.

¿Cómo no detectar la irreverencia de un Rimbaud en "La casa de cartón", incluso en textos de la madurez, como los agónicos "La mano desasida" y "Escrito a ciegas"? ¿Cómo no percibir la afinidad de "La rosa de la espinela" y "Travesía de extramares" con el virtuosismo barroco de Mallarmé, gestor este de la poesía pura? ¿Cómo no conectar de la religiosidad heterodoxa y turbulenta de Martín Adán con la estela de Baudelaire y Verlaine (y Rubén Darío)? Sí, en el Perú y en todo el ámbito de la lengua española, Martín Adán es el mayor poeta maldito.

Mientras se emprenda la difícil tarea de una edición crítica de toda la obra de Martín Adán (con series poéticas como "Arquitectura", no considerada por Silva Santisteban), el aporte de "Obra poética en prosa y verso" resulta relevante. Cuestión espinosa es la del pulso poético de la prosa de Adán. Así, negándose a ver "La casa de cartón" como una novela vanguardista, Silva Santisteban la juzga escritura poética en prosa. El problema es que nuestro poeta dinamita los límites entre los géneros literarios, al extremo que su tesis doctoral "De lo barroco en el Perú" mas no es un tratado académico sino una galería de autores caracterizados con lenguaje metafórico.


Título

"Obra poética"


Autor

Martín Adán


Editorial
PUCP

Libro y disco
Las ediciones más completas y cuidadosas de Martín Adán estaban agotadas hace varios años: "Obra poética" (1980) y "Obras en prosa" (1982), confeccionadas por el destacado investigador (también poeta y editor) Ricardo Silva Santisteban. Esta nueva edición no se limita a reproducir la de 1980, sino que ha agregado los fragmentos conocidos de "Aloysius Acker", el conjunto "Poemas varios" y algunos nuevos textos de "Mi Darío" y "Diario de poeta". En 1980 solo incluía los "Poemas Underwood" de "La casa de cartón"; ahora ha optado por toda "La casa de cartón", estimándola escritura poética en prosa. De otro lado, ofrece un CD con la voz de Martín Adán leyendo páginas suyas, editada por Jesús Ruiz Durand.

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Jueves, 15 de febrero de 2007